A mi Siqueiros de otoño.... Noche Medieval...
Noche rara, noche grandiosa.
Recién llegamos a mi casa le abracé fuertementecomo agradeciendo todo su tiempo junto a mí. Entré a mi alcoba y me quité el estorboso abrigo. Entonces entro Siquieros despojandose de la armadura , tan pronto como pude lo aventé sobre la cama, entonces le besé, tan sucio como pude, bejé besándolo y desnudé su pecho, seguí bajando los labios lentamente hasta que de momento dejé al descubierto su pene ercto , grande y erecto , sin quitarme la crinolina del gran vestido me subí sobré él; arriba, abajo, arriba, abajo, sí, una vez, tal vez otra más, dejándome caer bruscamente sobre su pene y sobre todo él, hasta que casí se corría, entonces me quité de encima y corrí a la cocina, Siqueiros me siguió desnudo; me lanzó sobre la mesa sin ningún cuidado, mesa de mármol, frío, helado, me pusó boca abajo y me arrancó el vestido, la crinolina, el corsé, sólo me dejo en fondo y liguero, mis pezones estaban rígidos y mi sexo expandido, casí incontrolable; tomó mis pechos cual juguetes, arriba, abajo, arriba, abajo, jugaba con mis pezones, pequeños círculos alrededor de ellos, desde la base de mis pechos hacia los pezones... ...sin tocarlos, entonces bajo, sin dejar el movimiento, bajó la cara por mi torso, llegó a mi sexo expandido, siguió con el moviento en un sólo ceno, mientras con la otra mano hacía círculos en mi clítoris , círculos y más círculos , después bajó a mi vulva , expandió, al principio la abrió con los dedos hasta queno pudó más, y comenzó a acariciar con fuerza la entrada de mi vagina, en la vulva justo, soltó mi pecho, pusó la cabeza entre mis piernas y lamió mi clítoris, mi vagina , mojó más aun mi sexo y juguetearon mi sexo y su lengua juntos un rato, pasó las manos por mis muslos y se levantó, me pusó de rodillas y sacó a su miembro más rígido aun , lo tomé entre mis manos y le masturbé sin descanso, mi mano decía "basta", pero mis instintos pedían más, (entonces vi la botella de chocolate líquido) empapé su pene y sus testículos, le lamí, lo lamí hasta que vi la expresión de Siqueiros, gritaba ¡yaa!.
Me incorporé y me recargué en la mesa con la cíntura hacía arriba, dejando al descubierto mi vagina, era con la intención de que me penetrara , pero Siqueiros me sadomisó, metió su pene en mi ano con fuerza y provocó dolor ¡vaya dolor!, pero conforme más lo hacía fue gustándome, me encantó, bajé de la mesa los brazos y toque mis tobillos, era aun mejor; entonces falló: -tengo que ir al baño- dijo en un susurro, a lo que yo me negué, -HAZLO YA- ;brotó cruelmente semén de su pene, espeso, blanco, espumoso, hecho polimero, pusé mis cenos bajo la funte efímera, los bañé con el líquido, sólo vi la cara de Siqueiros que no podía más.
Hay que mencionarlo... una vez que Siqueiros se corré, se acaba la diversión, por tanto se recurre a la masturbación...
Salí de la cocina con los cenos mojados, los pezones rígidos y mi sexo expandido, fui directo al baño, tomé la funda metálica de un habano (Romeo Y Julieta) y abrí la llave de la tina, el agua estaba llenando apenas 1/4 de la tina, estaba tibia, me recosté dentro, entonces comenzé ; puse la funda dentro de mi vagina, y la agité "arriba, abajo, arriba, abajo, uno que otro círculocansada de eso me coloqué bajo el chorro del agua , de manera que mi clítoris fuera acariciado por la presión del agua, una mano estaba abajo, sosteniendo la funda, agitándola, y con la otra mano acariciaba uno de mis pechos haciendo círculitos al rededor del pezón. Tras unos segundos me corrí, dejando a mi clítoris palpitándo, sí, cuando una mujer alcanza un VERDADERO orgasmo el clítoris termina palpitándo... ¡¡¡ hace tanto frío!!!...
